¡Hola, mundo!

Solo expresar lo que me sucede día a día, puede ser una llave para definir quién soy y definir a quienes me rodean, «definir sin juzgar», identificar para así comprender y aceptar.

Probemos a ver, actualmente me encuentro de nuevo un cruce, algo que ya he vivido en numerosas ocasiones, y que durante los últimos 10 años siempre he actuado de forma similar: «deja que la vida te lleve hacia lo que necesitas, disfruta de lo que te trae y adaptarte al entorno».

Pero algo en mi consciencia se ha despertado. No sé porque ni cuando, es como un sentimiento de ·deja vu· que sabes que no volverá a pasar. Ahora sé que ya no quiero encontrar el mismo cruce cada 5 años. Para ello soy consciente de que debo ser fuerte e identificar los pilares que hacen que no ceda : la presa de mi esencia, de mi lago interior.

Vamos a ello: Familia, amor, fuerza, humildad, hábitos saludables, inquietud y curiosidad, respeto y tolerancia, equilibrio, espiritualidad. No están enumerados por importancia, ¿debería hacerlo?

O no…en cada etapa de mi vida, van cambiado de posición.

Todos buscamos en algún momento de nuestras vidas el amor, la compañía del otro que nos hace sentir especial, importante y fuerte. Pero nuestra elección no debería estar basada en la necesidad, sino jugamos a la lotería. Y las probabilidades de que nos conectemos a personas aptas se reducen.

En cada instante de nuestra vida estamos haciendo elecciones, tomando decisiones, que nos llevan a construir una realidad u otra…. Y en la mayoría de los casos actuamos sin ser conscientes.